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En un revés a los negacionistas del cambio climático y la extrema derecha, la UE da luz verde a una histórica ley sobre medio ambiente

El Parlamento Europeo aprobó en una votación decisiva una importante ley para proteger la naturaleza, en la mayor derrota política (también) para la derecha tradicional ese ese recinto.

El Parlamento Europeo, por una muy estrecha mayoría (324 contra 312 y 12 abstenciones) aprobó el martes en una votación decisiva una importante ley para protegerla naturaleza y combatir el cambio climático.

En concreto, rechazó bloquear la Directiva de Restauración de la Naturaleza, una norma que ya tiene el visto bueno de la Comisión Europea y de los gobiernos de los 27 Estados miembro y que provocó en los últimos meses una de las más feroces batallas políticas de esta legislatura europea.

La decisión es una derrota política gravísima para el Partido Popular Europeo, el de la derecha tradicional, y sobre todo para su líder, el bávaro Manfred Weber, que había movido todas las piedras posibles para conseguir vetarla.

¿En qué consiste esta directiva?

La norma busca “reparar” los ecosistemas degradados en Europa, el 20% para 2030 y el 80% restante para 2050. En tierra y en la costa.

La norma busca “reparar” los ecosistemas degradados en Europa. Foto: ReutersLa norma busca “reparar” los ecosistemas degradados en Europa. Foto: Reuters

Cada país deberá preparar y enviar a Bruselas su Plan Nacional de Restauración de la Naturaleza. El texto está lleno de excepciones que tienen en cuenta diferencias estructurales entre países, como su tamaño o su densidad de población.

El comisario europeo de Medio Ambiente, Virginijus Sinkevicius dijo esta semana que la directiva es “parte intrínseca” de la respuesta europea a la crisis climática.

El giro negacionista del Partido Popular Europeo

Las normas de lucha contra la crisis climática y de protección medioambiental nunca tuvieron problemas para ser aprobadas en Bruselas porque sólo la extrema derecha se quedaba fuera del consenso. Pero en esta ocasión el Partido Popular Europeo, el mayor grupo de la Eurocámara, decidió unirse a los ultras (y a un puñado de liberales) para frenar una directiva clave en el paquete legislativo del Pacto Verde Europeo.

Dos razones explican ese giro. El Partido Popular Europeo ve como los partidos de extrema derecha le están comiendo, por toda Europa, un electorado que siempre fue suyo, el del campo.

El bávaro Manfred Weber, líder del Partido Popular Europeo. Foto: APEl bávaro Manfred Weber, líder del Partido Popular Europeo. Foto: AP

La victoria a principios de año en las regionales holandesas de una formación agrarista y cercana a la extrema derecha encendió todas las alarmas en el equipo de Weber. Su solución ha sido pegarse a la extrema derecha.

La otra razón es del propio Weber. Rechazando esa directiva iba de frente contra Úrsula Von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, compatriota y compañera de partido.

Weber había sido el candidato del Partido Popular Europeo a las elecciones europeas de mayo de 2019 y se veía como presidente de la Comisión hasta que los gobiernos decidieron que alguien sin más experiencia que ser eurodiputado y sin más idiomas (entonces) que alemán y un mal inglés no podía aspirar al cargo.

Entonces apareció, a propuesta francesa, Von der Leyen, ministra de Defensa en el Gobierno de Angela Merkel.

Aquella herida no ha cicatrizado y la prueba es que Weber no está en la línea de los jefes de Gobierno conservadores. Durante el voto en el Consejo, sólo tres de los 10 ministros de gobiernos dirigidos por líderes conservadores votaron contra el proyecto.

Las explicaciones oficiales que da el Partido Popular Europeo son otras. Asegura que la directiva va contra el interés de los agricultores (algo que la Comisión Europea rechaza hasta el punto de que la semana pasada su Dirección General de Medio Ambiente acusó al Partido Popular Europeo de difundir bulos para justificar su voto) y contra la seguridad alimentaria europea porque reduciría la cantidad de tierras destinadas a la agricultura.

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